jueves, 17 de enero de 2013

Pelicula La Extraña Vida de Timothy Green

Una pelicula maravillosa. La recomiendo.


Título Original: The Odd Life of Timothy Green.
Director: Peter Hedges.
Reparto: Jennifer Garner, Joel Edgerton, Dianne Wiest, CJ Adams, Rosemarie DeWitt, Ron Livingston, M. Emmet Walsh, Odeya Rush, Lin-Manuel Miranda, Lois Smith y Common.
Sinopsis: El director y guionista nominado a los premios Oscar, Peter Hedges (Dan en la vida real; ¿A quién ama Gilbert Grape?), trae el encanto a la pantalla grande con LA EXTRAÑA VIDA DE TIMOTHY GREEN, una historia mágica e inspiradora acerca de una pareja felizmente casada, Cindy y Jim Green (Jennifer Garner y Joel Edgerton) que no ve la hora de formar una familia y vive soñando cómo sería su hijo. Cuando, súbitamente, el joven Timothy (CJ Adams) aparece en la puerta de su casa durante una noche de tormenta, Cindy, Jim y el pequeño pueblo de Stanleyville descubren que, a veces, lo inesperado puede brindarte alguno de los mejores regalos de la vida.

Aquí les dejo el link hay varias opciones ;)
La extraña Vida de Timothy Green

miércoles, 16 de enero de 2013

Ya casi un año juntas!

En unos días se cumplirá un año desde que llegaste a tu casita y a pasado volando
y haz crecido tanto hija mía, haz aprendido tantas cosas eres lo mas lindo que nos pudo
haber pasado eres la luz de nuestros dias que cada vez que te miro me emociono
porque te amo con mi alma siempre soñé con ser madre y cuando tu llegaste
hiciste que mi vida cambiara y ah sido genial eres una niña a todo terreno no te haces problema por nada y aunque ahora tus mañitas son mas grandes porque estas muy regalona. Te AMO Victoria ya hablas clarito
ya dejaste los pañales y estoy tan orgullosa porque eres muy inteligente, manipulas a tu padre
no te deja llorar pero cuando estas con el eres un bebe.

Te amamos hija este año a sido maravilloso.

martes, 11 de diciembre de 2012

Mi familia adorada

 Mi familia ellos los que han estado siempre ay que me apoyaron desde el
primer segundo y que disfrutan a mi titi cada día los amo con el alma. Gracias por todo
Gracias  a mis papas por hacer de todo para que mi hija sea feliz.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Ser tu mama es maravilloso!!!

Van a hacer casi 8 meses desde que estamos juntitas desde que formas parte de nuestra vida y que haces de nuestra vida algo maravilloso, levantarme y verte a mi lado o despertarme con un beso tuyo o diciendo mama papa! waaa me siento tan especial cuando me pides algo eres sin duda alguna lo mejor que nos pudo
pasar eres increible mi victoria eres una niña muy inteligente tiene tu genio pero eres un amor de niña
andamos a todas las dos mi chiquita se adapta a todo, nanai mi princesa te amo tanto y me siento
tan orgullosa de ser tu mama. Gracias mi Dios por darme a esta hermosa hija y por hacerme madre.



martes, 31 de julio de 2012

La responsabilidad de ser padres


Historia de Adopción... El hijo Bienvenido

El hijo bienvenido
posteado por: Alejandra Jorquera

Dos amigas escucharon las mismas frases a la misma edad: “no hay ninguna causa aparente, pero a veces no resulta”; “la ciencia ha avanzado mucho pero no tanto”; “óvulos envejecidos, probablemente”, y una cantidad de etcéteras que no alcanzaron el rango de concluyentes, porque salvo en casos donde las dudas no tienen ningún espacio, es difícil emitir conclusiones tajantes en materias médicas en estos ámbitos. (El portazo cuesta darlo, además). Enfrentadas a un escenario idéntico, ambas decidieron torcerle la mano a las sentencias.

La primera trazó una especie de carta Gantt: exploraría el método A, luego el B y del C en adelante todos los que fueran necesarios hasta topar con la cordura, palabra que subrayó en su cronograma con los colores que tuvo a mano, marcándolo como el límite definitivo. Su demarcación. Y comenzó. Bombardeo de hormonas a todas horas; inyecciones de distinta clase (tantas que aprendió a ponérselas en los muslos, en la guata, en el auto; viajando con su caja de jeringas en la cartera o en la maleta según correspondiera a la fecha del año, con la misma naturalidad con la que guardaba su cepillo de dientes portátil o su encendedor); ecografías varias veces a la semana; mórulas bonitas (increíble pero cierto) fotografiadas para la posteridad; clínica, pabellones, médicos. Vamos, esta vez resulta. No: fallamos. Vamos de nuevo. No: fallamos. Vamos de nuevo. No: fallamos. Vamos de nuevo. No sigas. (Insistir se llamaba el verbo, insistiendo se conjugó). Pero siguió hasta que se acordó que en su propio dibujo había puesto un letrero que decía “para o la frustración te volverá loca de dolor” y paró.

La segunda hizo intentos también, pero al ver que éstos no resultaban, rápidamente entendió que lo importante no era cómo llegara sino que llegara. Y partió. Primero al Sename y de ahí a la fundación que correspondía. No hubo hormonas: hubo un periplo eterno de sicólogos, asistentes sociales, visitadoras, terapias de pareja, terapia individual. Incertidumbre. Años también. Millones de preguntas que no tenían respuestas porque de verdad no la tenían, y muchas otras porque necesitaba hacérselas sin esperar que nadie la respondiera.

“La maternidad tiene mil formas de expresarse”, dijo una vez en voz alta la primera, sin saber muy bien lo que decía. “Sí, dijo la otra, y la más generosa de ellas es siéndolo”. “Tal vez no nací para ser madre”, “nadie nace hasta que lo es”, afirmó la segunda.

Ambas quisieron hacerle una llave a la vida, pero sólo una de ellas estuvo dispuesta a torcerle el destino a la biografía de un niño que tarde o temprano nacería en algún lugar de Chile, no importaba dónde.

No tuvo nueves meses de espera en los que su guata se inflara como globo. Tampoco antojos o pies hinchados, ni recibió la mirada benevolente con la que se mira a las mujeres embarazadas por el solo hecho de estarlo. No: ella vivió su espera preparando una pieza, armando una cuna y colgando móviles. No compró ropa porque no podía apostar por la edad; ¿dos meses, cuatro, siete? Los que fueran.

Hijo y punto. Sin apellidos ni de biológico ni del corazón. Hijo y punto. Madre y punto. Porque eso es lo que serán el uno para el otro. Con el primer llanto, la primera risa (esa mueca que los adultos siempre queremos ver como risa y que no es tal), los primeros pasos, las caídas; después las rabias-rabietas, las demandas, los sustos, las alegrías, los regaños, los abrazos, muchos abrazos y todo un mundo en el que se descubrirán como se descubren los padres con los hijos. Crianza, la palabra que le gana a cualquier verbo y que dicen que no se compara con nada.

Hoy hay nuevo niño chileno que ya emprendió un camino distinto al que corren muchos otros en nuestro país. Hoy hay nuevo niño chileno al que se le ofrenda la posibilidad de aprender a caminar por una ruta simétrica, alejado de lo que pudo haber sido una calle de marginalidad y pobreza, en un país lleno de desigualdades como el nuestro. Un niño que apenas abre los ojos, pero que ya tiene cuatro brazos dispuestos a hacer por él sólo lo que los padres son capaces de hacer por un hijo.

Un crío con ventajas que, sin saberlo, le dobló la mano a su vida. Que crecerá rodeado de ese amor sobrenatural que no requiere del parirás con dolor ni de ADN, porque fue parido en el minuto exacto en el que la que desde ahora es su madre lo tomó en brazos para siempre.

Las dos amigas que escucharon las mismas frases a la misma edad, hoy tienen futuros distintos. No haré juicios de valor sobre la primera porque ya no es tiempo y porque hace rato que hice mi duelo frente a mi propias ¿cobardías, sustos? o decisiones, como prefiero creer. Hago, en cambio, un brindis por la segunda: esa nueva mamá, que aterrada y feliz, conmocionada entera, se atrevió a llegar hasta el final. Las verdaderas madres saben cómo hacerlo. Ella sabe.

Historias de Adopción...El Árbol de la Vida

EL ARBOL DE LA VIDA
Érase una vez un árbol grande, muy alto y fornido, lleno de ramas, unas fuertes, otras débiles, unas viejas, otras jóvenes que se entremezclaban para permitir que numerosas familias de animales tuvieran allí su morada; tal vez era un majestuoso Tibar. En todo su centro, una pareja de pájaros había construido un nido y esperaba allí con gran ilusión, día a día, amanecer en medio de los huevos que más tarde serían sus hijos a quienes educar, cuidar y guiar.
Todas las mañanas, Celeste se levantaba a mirar si ese día había huevos, pero al no encontrarlos, regresaba muy triste a contarle a su esposo que el nido seguía vacío.
En ese mismo árbol vivía una pájara amiga de Celeste. Ella, su esposo e hijos, formaban una familia de pájaros carpinteros, quienes con la habilidad innata de su especie ayudaban a construír los nidos de los habitantes del árbol.
Un día, al ver llorar a Celeste, le dijo: "No estés triste, ¿acaso tú no sabes que hay otra manera de formar familias? Te voy a llevar al Nidal, en el Árbol de la Vida, es un bello lugar donde tal vez te puedan ayudar".
A la mañana siguiente, el esposo le dijo: "Corre, alístate y ve a ese lugar especial..."
Interrumpiendo la lectura, la niña preguntó:
- Mamá, ¿por qué lloraba Celeste?
- Hija, tal vez porque creía que sólo poniendo huevos se podía tener una familia y no sabía que había otra forma de lograrlo. ¿Sabes? Hay unos pájaros llamados Chamones, que al no poder construir su nido, ni cuidar su prole, ponen los huevos en los nidos de otros pájaros y dejan que otros padres adoptivos sean los encargados de incubar los huevos y alimentar los polluelos - respondió la mamá y continuó su relato:
"Celeste y su amiga acudieron presurosas al Nidal. Éste era un precioso lugar en el Árbol de la Vida; allí estaban algunos pequeños pájaros que habían nacido en otros nidos, aguardando anhelantes la llegada de parejas, como Celeste y su esposo, para iniciar con ellos una nueva vida..."
En éste momento de la lectura, la mamá explicó:
- ¿Saben hijos míos?, no es suficiente poner huevos para ser papás, hay muchos pájaros que asumen esa tarea sin estar preparados para ello. Para ser papás se requiere conocer el significado de la palabra Amor: enseñarlos a lavar todos los días sus plumas y a volar, cuidarlos cuando se enferman, darles buen ejemplo, acompañarlos de noche cuando se desvelan, llevarlos el primer día al colegio, respetar sus bolsillos llenos de piedras, sapos y pedazos de colores, compartir sus sueños e ilusiones.
- Mamá, mamá, continúa - dijeron los niños.
"...Celeste, muy emocionada, regresó a su esquina en el árbol, rodeada de bellos toritos, de musgo y de enredaderas, e inició la más linda de las tareas: construyó junto con su esposo el nido para sus hijos. Durante varios días traían en u pico una rama, una pajita, un bejuco y también muchas flores para preparar la llegada...
Al poco tiempo, todos los animales del Árbol de la Vida se enteraron del próximo acontecimiento y presurosos corrieron a ayudar. Llegó el turpial, un inteligente y grácil pájaro, quien trajo un trocito de lana de oveja, que le había servido para calentar antes a sus pequeños. Después vinieron el jilguero, el pájaro carpintero, el canario, el toche, la mirla, el loro, la lechuza, el conejo, las ardillas, las abejas y también los micos. Todos aportaron algo para fabricar el nuevo nido.
Luego de una larga espera, Celeste y su esposo fueron llamados al Nidal, allí aguardaban ansiosos un par de pequeños polluelos.
Para todos fue el más maravillosos de los encuentros, realmente allí empezó La Vida.
Celeste y su esposo, felices con sus polluelos, invitaron a todos los animales del Árbol de la Vida, a sus amigos, a los abuelos pájaros y a toda la familia, a una gran fiesta, para presentarlos. Una vez reunidos, buscaron la rama más fuerte para inscribirlos y registrar allí los nombres y apellidos de los nuevos habitantes"
Entredormida, la niña preguntó:
- Mamá, ¿de la barriguita de Celeste no nacieron los bebés?
La mamá contestó:
- Hija, los pájaros nacen de los huevos, los niños de las barrigas. Celeste y su esposo fueron padres gracias a los pájaros que les dieron la vida a los polluelos, al Nidal que los acogió y a todos los amigos y familiares que ayudaron a construír el nuevo hogar. Recuerda, para ser padres sólo se necesita Amar. Y ahora, cierra tus ojos y duerme, tu hermano que es más pequeño ya lo hizo, mañana le contarás.